Posteado por: administrador | 08/07/2010

DESCOMPOSICION -Parte 2-

Y no lo hemos conseguido simplemente porque no lo hemos entendido ó bien porque no se ha querido hacer.

Como decía alguien por ahí, desvestimos un santo para vestir otro. Podemos ir poniendo parches, si claro, pero el problema no tiene una solución inmediata y a corto plazo.

Ya los distintos sectores de la sociedad están descompuestos, empezando por quienes están en el poder, y de ahí para abajo descubrimos corrupción, oportunismo, clientelismo político, intereses personales, malos manejos de fondos, desempleo, perdida de valores, falta de oportunidades, mala educación, falta de visión, delincuencia, pobreza etc, etc, etc.

Como pueblo somos ignorantes ó nos tienen bien domesticados. Aún el pueblo no sabe distinguir un discurso bien argumentado ó una propuesta seria, de un discurso lleno de demagogia o promesas de campaña que elección tras elección nos hacen los políticos. Aún hoy, muchos venden su voto a cambio de la promesa de una escuela, una carretera ó un bono de vivienda.

Yo estoy convencido de que los menos adecuados para ejercer los puestos públicos de mando son los políticos. Sobre todo, aquellos que desde siempre han vivido de la política y han desarrollado su carrera profesional en el sector público. Ya están acostumbrados a la lentitud, a la inoperancia, a la ineficiencia, a la burocracia y a la mediocridad. Y pareciera que ya nada de eso les molesta ni les incomoda en el ejercicio de sus funciones.

Esa es la gran diferencia de la empresa privada, sobre todo aquella del sector productivo industrial, donde simplemente las cosas deben hacerse en los tiempos definidos para lograr los objetivos y las cosas se hacen. Si en el camino alguien no se adapta ó no sirve, simplemente se despide y se reemplaza pero no se detiene el proceso de producción. Por el contrario, en el sector público, el que no sirve se queda y las cosas si se hacen bueno y si no también. Las cosas parecieran siempre dormir el sueño de los justos, a menos que, alguno de ellos tenga un beneficio directo y por esa razón se agilice un poquito cualquier proceso.

En la primera parte de ésta nota, decíamos que la educación es el pilar fundamental para una verdadera transformación que nos pueda llevar al desarrollo, pero nuestro sistema educativo no mejora. ¿por qué?
Porque los programas de gobierno no están unidos entre sí y no persiguen todos un objetivo en común a largo plazo. Educación va por un rumbo, seguridad por otro, salud por otro y la verdad es que ninguno sabe con claridad para donde van. Y si a ese descontrol le sumamos la Asamblea Legislativa y la representación de los partidos políticos que en principio llegan a crear las leyes que permitan el avance, pero que en definitiva lo que persiguen es protagonismo político como trampolín a futuras aspiraciones, entonces lo que tenemos simplemente es un completo caos.

El país, los gobernantes y los partidos no han definido claramente un destino, claro y preciso, entonces mucho menos pueden definir una ruta.

Lo vemos en las campañas. Todos los políticos tratan los distintos problemas como situaciones independientes y aislados unos de otros, cuando la verdad es que no podemos hacer chocolate sin cacao, es decir que toda la problemática nacional está estrechamente relacionada entre sí.

Pongamos algunos nombres : pobreza, delincuencia, inseguridad, narcotráfico, educación, salud, infraestructura, desempleo, explotación sexual, indigencia, corrupción, etc,. Todos son en sí, un solo problema con diferentes manifestaciones. Un mismo árbol con diferentes ramas.

Lo importante es reconocer entre esas ramas, cual es la que puede dar pie a un mejoramiento de las otras. La educación. Un pueblo sin altos índices de educación y sin una educación de excelencia, nunca podrá ser autosuficiente, tendrá pocas oportunidades de empleo, dependerá siempre de la salud pública, vivirá en pobreza, y es la más propicia a llegar a la delincuencia que además es donde se da el mayor consumo de drogas y son los de mayor riesgo de llegar a niveles de indigencia.

Por el contrario, un pueblo educado sabrá escoger bien a sus gobernantes, será autosuficiente económicamente, tendrá muchas oportunidades de empleo, no requerirá de la salud pública ni de ayudas sociales, nunca vivirá en la pobreza y saldrá adelante aún en tiempos de crisis, no tendrá necesidad de explorar campos como el narcotráfico, ni la delincuencia y mucho menos llegará a un estado de indigencia.

Ahora bien, ¿como garantizamos a un bebé de dos años su estabilidad económica por los próximos veinte años? ¿Qué hacer para que ese proceso no se interrumpa por las causas mencionadas?

Eso requiere voluntad y claridad, y por supuesto que una gran inversión económica. ¿se puede lograr?

Yo soy del criterio que si se puede. Voy a mencionar algunas de las posibles fuentes de financiamiento que podrían dar sustento a algo así. Noventa y tres sedes diplomáticas. Cerremos la mayoría, puesto que hoy se puede brindar el servicio consular desde aquí por medio de internet.

Cerremos un montón de instituciones que son elefantes blancos del estado como el consejo nacional de producción. Pongamos topes salariales a los jerarcas de las instituciones que queden, reduzcamos el personal del ICE, quitemos privilegios a los altos funcionarios del estado, revisemos las pensiones de lujo, etc. No sé a ciencia cierta cuantos cientos o miles de millones representa todo eso al año, pero si se que son muchos.

Pero ¿estará un gobierno dispuesto a hacer algo así?

Yo creo que no. ¿por qué no? No se si es que no lo entienden ó no lo quieren hacer. Claro, ¿que hacen, ó a donde colocan a los amigos, a los familiares, a los colaboradores íntimos?

Entre los comentarios que leí ayer con respecto a la noticia del colegio en Mercedes de Heredia, algunos mencionaban que todo iniciaba en los hogares, pero es una verdad a medias. Hoy, todos los factores externos están en contra para que en la casa se inculquen valores, para que se den las oportunidades y se garantice una educación ininterrumpida.

Las mujeres hoy deben trabajar también, se nos exige más horas de trabajo ó a veces un segundo empleo, pero quienes no hemos llegado a niveles de pobreza, aún nos la ingeniamos para hablar con los hijos y al menos tratamos de dar un buen ejemplo de trabajo, moralidad y de honradez
.
Pero hay que ver de cerca un hogar en estado de pobreza. Tensión, desespero, posiblemente gritos que desencadenan en violencia, delincuencia, deserción escolar, hambre, necesidad… ahí no encajan principios ni valores, ahí lo que hay es sobrevivencia, decepción, ira, violencia etc.

Yo he venido diciendo que necesitamos un cambio, pero es un cambio de personas. Gente que de verdad crea posible el cambio, que no le interese engrandecer su nombre pero si engrandecer a la patria y a todos sus ciudadanos. Personas acostumbradas a ejecutar, a trabajar por objetivos, buenos administradores. Gente con sentido común que se comprometa con los más necesitados porque ellos son los que verdaderamente requieren de la asistencia social del estado.

Necesitamos enderezar el rumbo… retrocedemos como el cangrejo, y lo peor es que ya muchos lo están aceptando y se van acostumbrando.


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